martes, mayo 25, 2010

Venezuela: ¿Potencia enérgetica mundial?

Cuando se revisa el "Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2007-2013" se puede observar con claridad que una de las siete direcrtices, especificamente la sexta, es la de hacer de Venezuela una POTENCIA ENRGÉTICA MUNDIAL. Sin embargo, en vista de todos los problemas que han venido enfrentando los venezolanos, los objetivos que se perseguían para alcanzar dicha meta quedan en tela de juicio.

En este sentido, el Gobierno se planteó estrategias como:
  1. Incrementar la producción de energía eléctrica, expandir y adaptar el sistema de transmisión y distribución.
  2. Privilegiar la inversión en investigación y desarrollo tecnológico en materia de hidrocarburos y energía eléctrica.
  3. Mejorar la efciiencia y calidad del servicio de las empresas públicas del sector eléctrico.
Ahora bien, es obvio que el gobierno no ha podido cumplir con ésta directriz. En los últimos meses los venezolanos han tenido que soportar desde escasez de productos alimenticios hasta racionamientos de agua y electricidad. No obstante, esto no es tan solo producto de la ineficiencia en la gerencía de las empresas públicas, por el contrario, el racionamiento energético (de cualquier tipo) estaba contemplado en el Plan de Desarrollo de la nación, especificamente en el aparte VI-3.1.4 de dicho plan. Por tanto, resulta un poco incoherente, a mi juicio, el hecho de querer incrementar la producción de energía (de cualqueir tipo) para posteriormente querer racionalizarla.

Por último, resulta inaceptable que el ejecutivo nacional en vez de tomar medidas serias en el asunto lo que haga es tratar de buscar culpables, en algunos casos, fenómenos naturales. Y por si fuera poco, contribuye con la construcción de plantas hidroeléctricas en otros paises, mediante el financiamiento de US$ 80 MM a Bolivia para tales fines, por ejemplo.

Todo esto demuestra que los problemas de los venezolanos son cada vez menos importantes. Aquí lo que prevalece cada día más son los intererés partidistas y políticos. La ineficiencia en la gerencía de cada una de las empresas públicas es cada vez más alarmante, así mismo, la incoherencia en el establecimiento de políticas y estrategias en la planificación del desarrollo nacional.